De izquierda a derecha, los americanos Mike Waltz y Marco Rubio, el saudí Faidal bin Farhan y los ucranianos Andriy Yermak y Andriy Sibiga.

De izquierda a derecha, los americanos Mike Waltz y Marco Rubio, el saudí Faidal bin Farhan y los ucranianos Andriy Yermak y Andriy Sibiga. Reuters

Europa

Rusia y Ucrania llegan a un acuerdo de alto el fuego para el mar Negro, según Estados Unidos

Ambos países se han comprometido a garantizar la seguridad de la navegación, eliminar el uso de la fuerza y evitar la utilización de buques comerciales con fines militares. 

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Jara Atienza
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Rusia y Ucrania, con la mediación de Estados Unidos, han acordado un alto el fuego en el mar Negro "con el fin de garantizar la seguridad de la navegación, eliminar el uso de la fuerza y evitar la utilización de buques comerciales con fines militares". Así lo ha anunciado este martes la Casa Blanca a través de dos comunicados que recogen las conclusiones de las conversaciones paralelas mantenidas en los últimos días en Riad, Arabia Saudita, entre la delegación estadounidense y la de los otros dos países.

En ambos comunicados, uno enfocado en Ucrania y el otro en Rusia, Estados Unidos informa que ambas partes han acordado "desarrollar medidas para implementar" el acuerdo destinado a detener los ataques contra la infraestructura energética durante 30 días, al que ambos bandos se mostraron dispuestos. Sin embargo, no se especifica qué medidas incluye cada plan, ya que en un documento se menciona el "plan acordado por el presidente Donald Trump y el presidente Vladímir Putin", mientras que en otro se hace referencia al plan pactado entre "Trump y el mandatario ucraniano Volodímir Zelenski".

Asimismo, en el texto sobre Rusia, Estados Unidos asegura que se compromete a ayudar a restablecer su acceso "al mercado mundial de exportaciones agrícolas y de fertilizantes", así como a facilitar su acceso a puertos y sistemas de pago para esas transacciones. Por otro lado, en el comunicado sobre Ucrania, la Administración Trump se compromete a "ayudar a lograr el intercambio de prisioneros de guerra, la liberación de civiles y el regreso de los niños ucranianos trasladados a la fuerza". Asimismo, el Ejecutivo estadounidense sostiene que ha reiterado a las dos partes la necesidad de que "cesen las matanzas" como paso para lograr "una paz duradera".

Si se implementa, este pacto representaría el avance más significativo hasta la fecha en el camino hacia un cese de las hostilidades más amplio, con el objetivo final de poner fin a la guerra, tres años después del inicio de la invasión rusa a gran escala.

Sin embargo, este mismo martes, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, declaró en una entrevista a la televisión que no confiaba en Zelenski y exigió "garantías de seguridad claras" para aceptar el fin de los ataques en el mar Negro, subrayando que dichas garantías solo pueden provenir de "una orden" directa de Washington a Ucrania.

Más tarde, el Kremlin, que previamente había rechazado emitir un comunicado conjunto con Estados Unidos, ha ratificado el acuerdo, pero ha asegurado que este incluye el levantamiento de algunas sanciones relacionadas con el sector agrícola, según informa la agencia Reuters.

Por su parte, el ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov, ha confirmado la información, pero ha advertido que consideraría cualquier movimiento de buques de guerra rusos más allá del mar Negro oriental como una violación del espíritu de los acuerdos. En tal caso, Ucrania se reservaría el derecho a la legítima defensa.

La iniciativa de 2022

Esta no es la primera tregua que afecta al mar Negro. En junio de 2022, Rusia y Ucrania, con la mediación de la ONU y Turquía, firmaron un acuerdo que permitió la exportación de millones de toneladas de cereales y otros productos alimentarios desde los puertos ucranianos. La tregua marítima estuvo en vigor durante un año.

Fue el único punto de entendimiento entre las autoridades de Kiev y Moscú en los tres años de guerra. De hecho, la ONU lo calificó como un "faro de esperanza", según recoge Efe. Sin embargo, en otoño de ese mismo año, Rusia suspendió brevemente su participación en respuesta a un ataque ucraniano contra el puente de Kerch, en Crimea.

Tras reanudar el cumplimiento del acuerdo a principios de noviembre, Rusia decidió no renovarlo en julio de 2023, alegando que no se habían cumplido sus exigencias. Entre ellas, la reconexión del banco agrícola ruso, Rosseljozbank, al sistema SWIFT, el levantamiento de sanciones sobre repuestos para maquinaria agrícola y la descongelación de activos rusos.