
De izquierda a derecha, los americanos Mike Waltz y Marco Rubio, el saudí Faidal bin Farhan y los ucranianos Andriy Yermak y Andriy Sibiga.
EEUU, Ucrania y Rusia retoman las negociaciones de paz pero Zelenski insiste: 'Quien causó la guerra es quien debe terminarla'
El Kremlin advirtió que estas conversaciones serán "difíciles", pues hay "muchos escollos", en palabras del portavoz, Dmitri Peskov.
Más información: Zelenski se aferra a la tregua parcial acordada por Trump y Putin para mantener el apoyo militar de Estados Unidos.
"La conversación es bastante útil, el trabajo de las delegaciones continúa y Ucrania está trabajando de manera completamente constructiva", dijo el presidente ucraniano tras finalizar la reunión de negociaciones con la delegación estadounidense en Arabia Saudí en la tarde del domingo.
A pesar de los mensajes esperanzadores, Zelenski quiso poner la pelota sobre el tejado de Vladimir Putin, recordándole que "independientemente de lo que digamos hoy a nuestros socios, necesitamos que Putin dé una orden real para detener los ataques. Quien ha provocado esta guerra debe terminarla".
Las delegaciones de Ucrania y Estados Unidos discutieron este domingo, un día antes de retomar las conversaciones con Rusia, las propuestas para proteger las instalaciones energéticas y la infraestructura crítica. Se trata de la segunda reunión de los equipos negociadores ucraniano y estadounidense en Arabia Saudí después de la del pasado día 11 de marzo, celebrada en Yeda, con la diferencia de que en esta ocasión las conversaciones se llevan a cabo en un plano más técnico.
La delegación ucraniana está encabezada por Umérov e incluye al secretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Oleksandr Karasévich, los vicejefes de gabinete, Pavló Palisa e Igor Zhovkva, y el viceministro de Energía, Mikola Kolisnik, según la agencia Ukrinform. Por su parte, la delegación rusa -que viaja a Riad el lunes- está formada por el jefe del Comité de Asuntos Internacionales del Senado ruso, Grigori Karasin, y el asesor del director del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB), Serguéi Beseda.
De permanecer la delegación de Ucrania en el momento de su llegada a la capital saudí, la idea de EEUU es efectuar conversaciones indirectas, lo que se conoce como contactos de proximidad o diplomacia itinerante, es decir, la delegación estadounidense iría de una sala a otra para mediar entre los representantes ucranianos y rusos.
Tanto los representantes ucranianos como rusos acuden a Riad con diferentes ideas en la mente de cómo debe ser un primer alto el fuego parcial, después de que Trump y Putin acordaran en su llamada del martes una tregua parcial sobre la energía y la infraestructura.
No obstante, el Kremlin declaró exclusivamente una tregua energética unilateral, que Kiev apoyó tras su llamada con Trump el miércoles, pero que no llegó a declarar porque quería conocer más detalles sobre su implementación y, además, extenderla a la infraestructura civil.
Por este motivo, tal y como avanzó Zelenski el pasado viernes, Ucrania presentó en la reunión del domingo una lista de objetivos energéticos que no deben atacar los rusos, y también una de "infraestructuras civiles".
Algo que Rusia considera que "dificulta" las conversaciones al percibir "muchos escollos", dijo el portavoz, Dmitri Peskov.
Esfuerzos por la paz
En los últimos meses, desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, se han intensificado los esfuerzos diplomáticos entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia para alcanzar un alto el fuego duradero y avanzar hacia una resolución del conflicto en Ucrania.
El primer paso se dio el pasado 18 de febrero, cuando EEUU y Rusia se reunieron en Riad (Arabia Saudí) para abordar el conflicto. La delegación estadounidense, encabezada por el secretario de Estado Marco Rubio, acompañado del asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, y el enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, expusieron las propuestas planteadas desde la Casa Blanca a los enviados por Putin, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, y el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov.
Durante las conversaciones, que duraron aproximadamente cuatro horas y media, se discutió la posibilidad de establecer un alto el fuego y las condiciones para una paz duradera en Ucrania. Tras esta primera toma de contacto, ambas delegaciones expresaron el interés por parte de ambas partes para repetir la cita antes del mes de marzo.
Esta reunión evidenció el camino que Trump deseaba -e iba- a tomar con respecto a las relaciones con su homólogo ruso, un cambio radical en comparación con el periodo del anterior presidente Joe Biden.
A finales del mes de febrero, el día 28, el presidente ucraniano acudió a la Casa Blanca para reunirse con Trump. Una reunión que se convertiría en una emboscada. Durante la visita -retransmitida en directo- el presidente republicano reprochó a Zelenski su falta de gratitud y le presionó para que firmara un acuerdo sobre minerales críticos, acusándolo de obstaculizar los esfuerzos de paz con Rusia y de "jugar con la Tercera Guerra Mundial".
"Es una falta de respeto que vengas al Despacho Oval a intentar debatir esto ante los medios estadounidenses", dijo Vance a Zelenski. Debido a desacuerdos durante la reunión, Zelenski abandonó la Casa Blanca sin firmar el acuerdo previsto. No antes sin recordar a Trump que "incluso si EEUU tiene 'un bonito océano' entre Europa y su territorio en el futuro también sentirá esos problemas".
Menos de un mes después, Riad volvió a convertirse en testigo de los intentos por lograr la paz entre Kiev y Moscú. El pasado 11 de marzo en Yeda se citaron las delegaciones de Estados Unidos y Ucrania para discutir un alto el fuego de 30 días.
Estados Unidos acordó restablecer inmediatamente la ayuda militar y de inteligencia a Ucrania, y ambas partes se comprometieron a avanzar en un acuerdo para la explotación conjunta de minerales en Ucrania, buscando fortalecer su economía y seguridad a largo plazo.
La propuesta acordada fue vista con esperanza por Marco Rubio, quien expresó su confianza en que Putin la aceptara.
Días más tarde, el 23 de febrero, se produjeron las últimas negociaciones (de nuevo en Riad), en esta ocasión con ambas partes. En esta ocasión se deliberó sobre un alto el fuego contra las infraestructuras energéticas y la navegación en el Mar Negro. EEUU se reunió con ambas delegaciones por separado.
A pesar de los esfuerzos, los ataques no han cesado -por ninguna de las partes-: en la noche del domingo, Rusia lanzó un ataque con aviones no tripulados a gran escala matando a al menos tres personas, incluido un niño de 5 años, y provocando daños en edificios de viviendas. Mientras que el Kremlin denunció la interceptación de más de 59 drones ucranianos que atacaban las regiones del suroeste del país, matando a una persona en Rostov.
Conversaciones entre ataques
Mientras las delegaciones ucraniana y estadounidense debatían sobre una paz con Rusia, los intercambios de ataques no cesaban.
En el distrito fronterizo de la región de Bélgorod (Rusia), las autoridades municipales terminaban de evacuar a la mayoría de la población fruto del intento de incursión efectuado esta semana por el ejército ucraniano.
"La misión de las autoridades municipales es salvar vidas humanas. El grueso de la población ya ha sido prácticamente evacuado", aseguró Viacheslav Gladkov, gobernador de Bélgorod, en su canal de Telegram. "La situación en el distrito sigue siendo complicada. Los militares se dedican a cumplir con las misiones encomendadas", señaló.
Unos ataques que se solaparon el pasado martes con la conversación telefónica entre Putin y Trump y con los intentos del ejército ruso de expulsar definitivamente a las fuerzas ucranianas de la vecina región de Kursk.
Mientras que Rusia ha esperado al domingo para realizar un ataque masivo con aviones no tripulados contra Kiev, "dirigido contra zonas residenciales y civiles que dormían en sus casas", recalcó el ministro ucraniano de Exteriores, Andrí Sibiga.
Entre las víctimas mortales hay un padre y su hija de cinco años. Al menos otras ocho personas resultaron heridas en el ataque. El ministro subrayó que este ataque se produce tras otros recientes similares en Kropivnitski, Zaporiyia y Odesa, indicó Sibiga.