El sacerdote, en las grabaciones de seguridad incluidas en uno de los informes del caso.

El sacerdote, en las grabaciones de seguridad incluidas en uno de los informes del caso. EL ESPAÑOL

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Las cámaras del colegio de La Moraleja cazaron a Marcelino llevando a las niñas donde ocurrían las agresiones sexuales

Un informe de la UFAM sobre los dispositivos de seguridad del centro sitúa al cura acusado de 5 agresiones sexuales con las niñas en el lugar de los hechos.

Más información: La pesadilla de la niña que destapó el caso de abusos del colegio de La Moraleja: "El padre Marcelino me quema ahí"

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Las cámaras de seguridad del colegio Highlands El Encinar de La Moraleja cazaron al padre Marcelino llevando a las niñas al lugar donde ellas describen que se producían las agresiones sexuales perpetradas por este sacerdote.

Así lo revela un informe de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional al que ha podido acceder EL ESPAÑOL. Este atestado policial ha sido incorporado al sumario de la causa que investiga los delitos sexuales de este párroco de los Legionarios de Cristo contra cinco niñas de 6 años de ese centro educativo.

Los investigadores acudieron a la empresa que conserva las grabaciones de seguridad y se llevaron las cintas de 18 cámaras. Una de ellas apunta directamente al lugar del patio en el que las menores describieron que iban con el párroco en numerosas ocasiones, y que sería supuestamente uno de los lugares donde el sacerdote cometió las presuntas agresiones sexuales por las que le investiga la titular del juzgado de Instrucción n.º 7 de Madrid.

La UFAM comprobó gracias a ese dispositivo cómo las menores solían dirigirse en el horario de recreo a un lugar concreto del patio en el recreo de la mañana. Según se aprecia en las imágenes, los menores se encuentran bajo la vigilancia de al menos dos adultos, y prácticamente se disponen de imágenes de todos los días lectivos.

La grabación en la que cazan al sacerdote con las niñas es de hace tan solo unas semanas, en un día lluvioso. Es en torno a las 13.00 horas cuando se observa a un individuo que se corresponde con la descripción física del padre Marcelino avanzando por el patio del recreo. La cámara le graba caminando acompañado de tres niñas de corta edad.

Otra de las imágenes de las cámaras de seguridad, en las que se intercepta al padre Marcelino.

Otra de las imágenes de las cámaras de seguridad, en las que se intercepta al padre Marcelino. EL ESPAÑOL

El cura y las menores vienen del patio de abajo del recinto escolar. Según la descripción del informe de la UFAM, en ese momento "salen de la imagen en dirección a la zona en la que esta investigación ha interpretado que se trata del lugar de los hechos, el cual se encuentra en un punto ciego de grabación".

El religioso acusado de cinco agresiones sexuales y las menores permanecen en dicho lugar, "fuera del ángulo de la grabación de la cámara", durante 15 minutos, y entran en el plano de grabación desde el lugar que se describió. Junto con dos de las menores.

Durante el resto del tiempo del recreo, los investigadores observan a Marcelino acompañado en todo momento de algunas de las menores

En la media hora que se graba la zona captada por las cámaras no se evidencia la presencia de ninguna otra persona adulta que esté custodiando a las niñas. Es al final cuando aparece en plano una cuidadora que insta a los menores a entrar de nuevo al colegio, debido a la lluvia.

El lugar "secreto"

Según el atestado al que ha tenido acceso este periódico, en una conversación que tuvo lugar en las dependencias de la UFAM, una de las menores que sufrió las agresiones de Marcelino señaló al "patio de arriba" del Colegio Highlands como el lugar donde sucedían los abusos y aparece en las grabaciones. Este sería el "lugar secreto" al que el religioso llevaba a las menores.

En esta conversación, la menor cuenta que el párroco la toco en sus partes íntimas y señala a otra niña a la que Marcelino ha hecho "cosas malas". Durante la conversación, la pequeña comenzó a llorar y a ponerse nerviosa cuando los progenitores le preguntaron por las agresiones y por el lugar donde sucedían.

El resto de grabaciones todavía no han sido visionadas en su totalidad, debido al volumen de las mismas. Según las pesquisas de esta unidad policial, otras dos familias se han adherido a la denuncia inicial, por lo que el número de víctimas de los presuntos delitos sexuales del sacerdote se habrían incrementado ya hasta un total de siete.

La UFAM acudió al colegio pocos días después para realizar un recorrido por los lugares identificados por las niñas como aquellos en los que el sacerdote presuntamente abusaba de ellas. Los investigadores realizaron grabaciones de su recorrido, yendo a los baños a los que el párroco presuntamente las llevaba a varias a la vez y también a ese rincón del patio. Fue durante esa visita cuando identificaron que el colegio disponía de un circuito cerrado de cámaras de seguridad que captan las imágenes exteriores dentro del recinto.