
Buñuelos de bacalao.
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Mi abuela gallega me enseñó esta receta de buñuelos de bacalao y desde entonces es mi plato favorito de Cuaresma
Son ideales para la vigilia porque no llevan carne y siguen la tradición de consumir bacalao durante la Cuaresma.
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- Total: 1 h
- Comensales: 4
Durante la Cuaresma, la gastronomía gallega mantiene su esencia tradicional con recetas que respetan la vigilia, evitando la carne y dando protagonismo al pescado, el marisco, las legumbres y los postres clásicos.
Algunos de los platos gallegos más típicos durante la Semana Santa son el bacalao a la gallega (cocido con patatas, cebolla, pimentón y aceite de oliva, un plato sencillo pero muy sabroso), así como la empanada de bacalao con pasas (versión de la clásica empanada gallega, donde el bacalao desmigado se mezcla con cebolla, pimiento y pasas, aportando un contraste dulce).
Otra receta estrella son los buñuelos de bacalao son un clásico de la Cuaresma en Galicia y en muchas otras regiones de España. Son una forma deliciosa de aprovechar el bacalao desalado, con una textura crujiente por fuera y esponjosa por dentro.
Los buñuelos de bacalao son un plato clásico en muchas regiones de España, especialmente en Galicia, donde el bacalao es un ingrediente fundamental de la cocina tradicional. Estos bocados crujientes por fuera y esponjosos por dentro son protagonistas durante la Cuaresma y la Semana Santa, ya que permiten disfrutar de un plato sabroso sin romper las normas religiosas que prohíben el consumo de carne.
Aunque el bacalao es un pescado muy vinculado a Galicia por su importancia en la dieta durante siglos, los buñuelos tienen influencia tanto ibérica como mediterránea, con raíces en la cocina sefardí y árabe. En Galicia, se popularizaron como una forma de aprovechar las migas de bacalao desalado, combinadas con ingredientes sencillos y fáciles de conseguir.
Ingredientes
250 g de bacalao desalado y desmigado
150 g de harina de trigo
1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
2 huevos
1 diente de ajo picado muy fino
1 cucharada de perejil fresco picado
100 ml de leche (o agua)
Sal (si el bacalao no es lo suficientemente salado)
Pimienta negra al gusto
Aceite de oliva virgen extra (para freír)
Paso 1
Si usas bacalao salado, desalarlo durante 24-48 horas cambiando el agua cada 8 horas.
Paso 2
Desmigarlo en trozos pequeños y secarlo bien con papel de cocina.
Paso 3
En un bol, batir los huevos con la leche.
Paso 4
Añadir el ajo y el perejil picados.
Paso 5
Incorporar la harina y la levadura tamizadas, mezclando bien hasta obtener una masa homogénea.
Paso 6
Agregar el bacalao desmigado y mezclar.
Paso 7
Dejar reposar la masa unos 20-30 minutos para que coja cuerpo y los sabores se integren mejor.
Paso 8
Calentar abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto (170-180°C).
Paso 9
Con una cuchara, coger porciones de masa y verterlas en el aceite caliente.
Paso 10
Freír en tandas hasta que estén dorados y crujientes, dándoles la vuelta para que se cocinen por ambos lados.
Paso 11
Sacar y escurrir en papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Paso 12
Se pueden acompañar con una ajada gallega (aceite con ajo y pimentón) o con una salsa alioli.
Uno de los consejos principales para la elaboración de los buñuelos es el siguiente: Si quieres unos buñuelos más esponjosos, puedes montar las claras a punto de nieve y añadirlas a la masa al final, con movimientos envolventes.
En Galicia, es común acompañar los buñuelos con una ajada (sofrito de ajo y pimentón en aceite de oliva), que les da un punto de sabor extra y un toque ligeramente ahumado. También pueden servirse con una ensalada fresca o incluso con una salsa alioli o mayonesa casera.
Los buñuelos de bacalao pueden disfrutarse como aperitivo, entrante o plato principal, dependiendo de la cantidad y los acompañamientos. Su popularidad no se limita a Galicia, sino que se encuentran en toda España con pequeñas variaciones en la receta.