
Noelia Salas, a la derecha, recogiendo el Premio Educa Abanca a la mejor docente de Infantil del país
Noelia Salas, mejor profesora de Infantil: "Sobreprotegemos a los hijos. Hay niños con 2 años con móvil. Eso es muy peligroso"
La docente lorquina ha recogido el premio que entrega Educa Abanca por su innovador método educativo basado en la "inteligencia emocional": "Un error común es no escuchar lo suficiente a los niños".
Más información: A Coruña acoge la entrega de los Premios Educa Abanca a los mejores docentes de 2024.
Noelia Salas es de esas maestras, que cuando uno crece, sigue recordando con cariño. Esta docente natural de Lorca lleva 22 años trabajando con niños de Infantil, una categoría que dada la impulsividad propia de los pequeños puede ser un lujo o un pequeño caos, dependiendo del momento. Pero ha aprendido que el respeto es algo que "no se gana siendo autoritario o estricto, sino cercano y ofreciendo un trato personalizado", explica a EL ESPAÑOL. Y con esta estrategia, se ha consagrado como mejor profesora de Infantil de España en los últimos Premios Educa Abanca.
La plataforma educativa Educa y la Obra Social Abanca han celebrado en La Coruña la VIII edición de estos premios a los mejores profesores de 2024: unos galardones que se entregan desde 2017 con el propósito de reconocer y homenajear la labor de los profesionales de la educación. Y Noelia Salas, que trabaja desde hace 17 años en el centro educativo Pérez de Hita, de Lorca, ha sido la mejor de su categoría.
Esta maestra lo tiene claro: la clave para 'meterse en el bolsillo' a los peques en clase y en casa es "la empatía": "Ellos necesitan saber que para nosotros es importante el cómo se sienten. A veces, un simple gesto de comprensión, un "sé que hoy no estás de buen humor, ¿quieres hablar?", puede cambiar su día".
- ¿Cuáles son los errores más comunes que suelen cometer los padres y profesores a la hora de trabajar y educar a los niños?
- Noelia Salas: Creo que uno de los errores más comunes tanto entre padres como entre educadores es no escuchar lo suficiente a los niños. A veces, nos centramos tanto en lo que creemos que es lo mejor para ellos que olvidamos preguntarles directamente cómo se sienten o qué opinan.
Otro error que veo con frecuencia es la tendencia a comparar demasiado a los niños entre sí. Ya sea en casa o en la escuela, es común que se les compare con otros en cuanto a habilidades académicas, comportamientos o logros. Este tipo de comparación puede generar inseguridad en los niños y restarles confianza en sí mismos. Cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo, y lo más importante es reconocer sus logros individuales, por pequeños que sean, y celebrarlos.

El Premio Educa Abanca a la mejor docente de Infantil, que este año se ha llevado Noelia Salas.
Este premio a la mejor docente de Infantil no es el primer reconocimiento de este tipo en la carrera de Noelia Salas: "En 2022 estuve ya clasificada entre las 10 mejores de España en la categoría de Educación Infantil por la fundación Educa Abanca". El secreto de este éxito como docente es su continua formación: "Una adecuada intervención en el aula ha de estar fundamentada en la aplicación de metodologías activas".
"Esto es la puesta en práctica de estrategias que permiten que el alumno no solo sea un mero receptor de la información que recibe en clase, sino todo lo contrario: ha de ser empoderado por su profesor para que en su proceso de aprendizaje adquiera un rol plenamente activo", explica Salas.
- ¿Es buena idea castigar a los niños que se portan mal?
- Noelia Salas: Es importante saber que los castigos son menos eficaces. Debemos diferenciar entre castigos y consecuencias. Los castigos se imponen de manera inmediata ante un comportamiento inadecuado, y las consecuencias se acuerdan previamente con el niño de modo que cuando la conducta inadecuada aparece, él previamente ya sabe el precio que ha de pagar como consecuencia.
Las consecuencias son mucho más efectivas para corregir un mal comportamiento al tiempo que se responsabiliza y se implica al niño emocionalmente en su conducta, y así aprende a regular sus emociones. No se puede concebir la educación de un hijo sin marcar límites a su comportamiento, y en este sentido los límites son la propia consecuencia establecida a priori y consensuada con él antes de su mal comportamiento.

La docente Noelia Salas, en un acto público celebrado en el Ayuntamiento de Lorca.
En esta línea, matiza que a día de hoy, "plantear como consecuencia al niño el quitarle el móvil es una opción, pero quizás ya no sea tan eficaz por lo acostumbrados que están". Por esta razón, considera importante "establecer consecuencias con impacto averiguando cuáles son sus actividades, juegos, objetos favoritos para operar su retirada como consecuencia de su mal comportamiento".
- ¿Es más complicado que los niños presten atención con la irrupción de los smartphone y las nuevas tecnologías?
- Noelia Salas: Tendemos mucho a sobreproteger a nuestros hijos y darles todo lo que piden para que no lloren, no molesten... Y es de este modo como un niño de 2 años llega a verse por primera vez con un móvil o una tablet en la mano. Es así de triste, y es una realidad que los adultos tenemos que cambiar.
Debemos saber que un niño desde tan pequeña edad disponga de un móvil es tremendamente peligroso para el desarrollo de su atención ejecutiva, y por tanto para un adecuado desarrollo cerebral. Nuestra atención es selectiva, por lo que para un adecuado desarrollo madurativo no es saludable que el niño se vea asaltado por multitud de estímulos, y se lo permitimos.
Maestra y escritora
Salas ampara su método de enseñanza y educación en el campo de la inteligencia emocional. No solo ha profundizado en este ámbito en el aula, sino en varias investigaciones, incluyendo su tesis doctoral. Pero además, para acercar este ámbito a los más pequeños, ha publicado tres libros: 'Las emociones de Sara', 'Filip el perrito feliz' y 'El Niño y el globo'.

Noelia Salas muestra dos de sus libros: 'Las emociones de Sara' y 'Flip, el perrito feliz'.
"Estos tres libros conforman mi colección 'Leemociónate cuentos y relatos', y son para trabajar la inteligencia emocional en la infancia desde una educación inclusiva, aunque en líneas diferentes", explica la docente lorquina. "En base a ellos quiero crear un programa educativo para trabajar la inteligencia emocional a través de la literatura. Me gustaría que se convirtiera en un icono en el ámbito de la educación. ¡Ya veremos qué pasa!"
- ¿Cuándo se dio cuenta de la importancia de la inteligencia emocional en la enseñanza?
- Noelia Salas: Uno de los motivos principales por el que recurrí a la inteligencia emocional fue porque en casa, mi hija pequeña de dos años, Vera, era tremendamente guerrera y mostraba una emocionalidad negativa. Así que por ella decidí armarme de herramientas para no dejarme vencer y poder ayudarla.
Y creo que el resultado ha sido muy bueno, hoy es una niña de 11 años que se ha convertido en una gran persona, capaz de perseguir sus sueños. Con tan temprana edad ha conseguido publicar su primera novela juvenil romántica titulada 'Amor ciego', muy recomendable para lectores de 8 a 15 años.
Pero este interés que nació en casa se reforzó con lo que veía en las aulas: "En mi día a día en la escuela, observaba cómo un niño feliz era un gran aprendiz, con entusiasmo por aprender; y del mismo modo, en emoción negativa, mostraba su incapacidad para aprender. Así descubrí la magia de las emociones bien gestionadas para propiciar el aprendizaje".

Alumnos de Noelia Salas (d) con sus familias, celebrando el Premio Educa Abanca conseguido por la docente.
- ¿Cuáles son las lecciones más valiosas que ha aprendido trabajando con los niños?
- Noelia Salas: Mis 22 años de experiencia como docente me han hecho comprender que el trabajo con niños de temprana edad implica ingenio, creatividad, ilusión, dinamismo, aprender de manera espontánea, estar en movimiento y otras competencias que no siempre quedan reflejadas de una manera explícita en el currículo de Educación Infantil. Esto no es lo que yo les he enseñado a mis alumnos, sino lo que estas pequeñas pero grandes personitas me han enseñado a mí.