
Guillermo Arias, en excelente forma física, en una fotografía cedida. Cedida
El método diario de Guillermo Arias con 90 años: camina 15 km, 2 horas de gimnasio y no toma ni una pastilla
"Como bien a mediodía y ceno fruta", cuenta este ferroviario jubilado que vive en Pontevedra y que comenzó a practicar deporte en 2017.
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Guillermo nunca fue de hacer deporte. De hecho, comenzó a practicarlo tarde. Exactamente, con 83 años. En unos meses cumplirá 91, y diariamente camina 15 kilómetros. A veces, más. Aunque llueva, que suele ser muchos días, porque Guillermo Arias vive en Pontevedra.
Usuario del gimnasio municipal BeOne de Campolongo, el personal técnico lo aprecia mucho. "Es una alegría tenerlo aquí. Llega a primera hora de la mañana y tiene una energía...", detalla Charo Nimo, una de las personas encargadas de atender a los socios.
Vive en la otra punta de la localidad, pero ello no es óbice para que el hombre vaya y vuelva del gimnasio andando. "Y por la tarde, todos los días, camino 15 kilómetros. Lo controlo con una pulsera que tengo", cuenta a EL ESPAÑOL. Charo Nimo asiente. "El otro día llovía muchísimo y claro, él vive en las afueras. Pues ni por ésas acepta que lo lleven en coche. Dice que le da igual la lluvia y que si llueve no encoge", recuerda riendo.
En el gimnasio, lo que más le gusta practicar es remo. Comenzó al enviudar, en 2017. "Antes se atiende lo de casa que lo de afuera", resume para explicar por qué no practicaba deporte, y ahora sí. Comenzó a los 4 meses de enviudar. Ni con la pandemia dejó de asistir en cuanto fue posible.
Natural de la comarca de Valdeorras, lindando con León, "del Godello", se casó con apenas 21 años. Su mujer tenía 18. Tiene cuatro hijas y cuatro nietas. "Otros tiempos", resume. Porque, incide, "yo nació en 1934 y en el 36 vino Paco. Y mira cómo andáis ahora vosotros". Y de andar sabe Guillermo.
La rutina
Todas las mañanas se despierta muy temprano, "y me levanto, voy al baño, que lo tengo a tres metros, y luego ejercito los pies moviendo las articulaciones. Porque los músculos, cuando has estado dormido, están relajados. Luego me pongo a calentar andando por casa". A continuación, desayuna y sale hacia el gimnasio. Andando. Entra de los primeros.
Allí practica media hora de remo, que es un ejercicio de fuerza. Luego, a la piscina, donde practica media hora de natación. De ahí pasa al jacuzzi y luego a la sauna. Por la tarde sale a caminar. Lo hace de lunes a viernes sin falta.
-¿A caminar sale usted acompañado?
-No. Ando solo. Lo hago así por dos motivos: porque a mi edad no hay nadie que tenga la chimenea como yo [refiriéndose a la rapidez mental]. Y tampoco hay nadie que me siga el ritmo que yo llevo.
Guillermo Arias, practicando remo en el gimnasio municipal BeOne de Pontevedra.
Lleva una vida "metódica". Come bien a mediodía y almuerza temprano, alrededor de la una. Antes, a media mañana, se come un yogur natural con azúcar de caña. "A ver, generalmente yo tiro más por la fruta y la verdura. Para almorzar solo tomo un plato, y luego fruta y un descafeinado".
Ya por la tarde, "si viene mi hija a verme, pues me tomo un té. Pero por acompañarla". ¿Y la cena? "Normalmente un plátano, y me voy a dormir. Pero yo como de todo. Lo que no quiero es que mis hijas me traigan tápers".
Así se explica que con 90 años no tome ni una pastilla. "No tengo colesterol y la tensión la tengo bien", detalla. Aunque en estos días se ha lesionado y le duele la ciática. "Mi nieta, que es médico, me dijo que a ella también le había dado una vez", explica para quitarle importancia.
Le han mandado antiinflamatorios, "y entonces sí me estoy tomando la medicación. Y un omeoprazol, porque yo nunca he tomado pastillas, no me he puesto nunca malo y me ha dicho el médico que así de golpe me pueden hacer daño al estómago".
Sí ha ido al fisioterapeuta. "Me lo recomendó el director del gimnasio. El fisioterapeuta me puso bocabajo en la camilla, y se puso a meterme el dedo gordo en los tendones. Luego una toalla metida por los muslos, y se puso a tirar como si fuera una sierra. Qué dolor. No vuelvo. He ido a que me pinchen al ambulatorio cuando no me podido más, y tengo cita con el médico el 2 de abril".
En el gimnasio, además de remo en máquina, "nado media hora, que me da para hacer diez largos, a mi ritmo. Yo no fuerzo nada. Hay gente que va al gimnasio y no sabe hacer deporte: lo que hacen es que se machacan el cuerpo". Eso lo constata también cuando anda. "Por ahí hay algunos de 40 andando que son un montón de cascaos..."
Guillermo cree que en general, "la gente no hace ejercicio. Y quienes lo hacen, se piensan que hacer deporte es correr y sudar. No hace falta. No hay que forzar la máquina. Hay que hacer deporte a un ritmo constante y sin esfuerzos".