
Imagen del refugio creado por una mujer en Talavera de la Reina por miedo la amenaza rusa.
Bruselas diseña un plan para preparar a sus ciudadanos durante 72 horas en caso de guerra o diferentes emergencias
El Ejecutivo comunitario presentará este miércoles un informe que es una de las directrices de la Estrategia de Preparación de la Unión Europea.
Más información: El negociador comercial de la UE viaja a Washington en un intento final de evitar una guerra arancelaria
La Unión Europea debate desde hace tiempo cómo mejorar la preparación en materia de defensa para responder a todo tipo de amenazas, no sólo en el ámbito militar sino también en el civil.
Como informó este periódico el pasado mes de octubre, generalizar el servicio militar, mejorar los sistemas de alerta temprana, o garantizar que los hogares de toda la UE estén preparados para una autosuficiencia básica mínima de 72 horas en diferentes tipos de emergencias es uno de los objetivos de Bruselas desde que la amenaza de Rusia se convirtió en una realidad.
Hace cuatro meses se pubicó un informe encargado por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que fue preparado por el ex presidente finlandés, Sauli Niinistö. Un estudio en el que se defendía exportar al resto de la UE el modelo de Finlandia, que lleva décadas preparándose para un posible conflicto con Rusia.
Ahora se ha dado a conocer un plan de crisis que se presentará este miércoles y que es una de las directrices de la Estrategia de Preparación de la Unión.
"Debemos prepararnos para incidentes y crisis intersectoriales a gran escala, incluida la posibilidad de agresión armada, que afecten a uno o más Estados miembros", dice el borrador del documento al que ha tenido acceso El País.
"En un contexto de aumento de los riesgos naturales y antropogénicos, y de deterioro de las perspectivas de seguridad para Europa, es urgente que la UE y sus Estados miembros refuercen su preparación", señala el borrador, que todavía puede experimentar cambios.
En el informe de octubre ya se indicaba que "no existe un plan claro sobre lo que hará la UE en caso de agresión armada contra un Estado miembro". Y que tampoco existe un centro de coordinación de emergencias a escala de la UE que reúna a todos los actores implicados en la respuesta a una amenaza de este tipo.
Estas son las carencias más importantes que Bruselas debe resolver de forma urgente para poder hacer frente a "la amenaza de guerra que planeta Rusia a la seguridad europea, o a otros riesgos como "perturbaciones en la economía global, desastres provocados por el cambio climático u otra pandemia".
El punto de partida de una preparación integral en defensa pasa por "poner a los ciudadanos en el centro". La UE y los Estados miembros deben proteger mejor a sus ciudadanos reforzando su resiliencia y su capacidad de acción. "Eso significa aumentar la conciencia de los ciudadanos sobre los riesgos, fomentar la autosuficiencia y permitir que los ciudadanos, en diferentes capacidades, desempeñen un papel activo en la preparación ante las crisis y la primera respuesta", alega.
En primer lugar, la UE debe procurar garantizar que todos los hogares comunitarios estén preparados para una autosuficiencia básica mínima de 72 horas en diferentes tipos de emergencias. Por ejemplo, proporcionando directrices sobre el almacenamiento de víveres, las evacuaciones, las amenazas químicas, biológicas, radiológicas o nucleares, el acceso a los servicios médicos o al escolarización en situaciones de emergencia. Una formación que debe incluirse en los programas educativos y en campañas de información.
La estrategia en la que trabaja ahora la Ue y que se presentará este miércoles plantea unas medidas propias de "una sociedad a punto de entrar en emergencia, militar o climática". Bruselas plantea 30 acciones clave —desde esa preparación civil en caso de emergencia a elementos más técnicos como maniobras conjuntas y cursos especializados para jóvenes y adultos— para prevenir a la ciudadanía.
"En caso de perturbaciones extremas, el período inicial es el más crítico", recoge el plan de la Comisión. Además de ayudar a los Veintisiete con las directrices para afrontar un episodio de desastre, Bruselas plantea la creación de una plataforma digital para que los ciudadanos tengan información sobre los riesgos y opciones disponibles (refugios, por ejemplo) en caso de crisis. Además, según el borrador, el Ejecutivo comunitario también plantea coordinar a nivel europeo reservas estratégicas de fármacos, materias primas esenciales, energía e incluso alimentos.