El sector logístico en España vive un momento de transformación. Con un aumento en la inversión inmologística durante el tercer trimestre de 2024, y un precio del metro cuadrado que alcanza los 728 euros en la Comunidad de Madrid, el mercado muestra un dinamismo notable. Sin embargo, no está exento de retos: las crecientes demandas de rapidez y flexibilidad en las entregas, la falta de suelo disponible en áreas urbanas clave y las expectativas de sostenibilidad exigen soluciones innovadoras.
La sostenibilidad ha pasado de ser una preocupación secundaria a convertirse en un requisito fundamental en la industria logística. La presión de regulaciones medioambientales cada vez más estrictas, las expectativas de los stakeholders y los compromisos globales para reducir las emisiones de carbono están transformando la manera de operar en el ecosistema empresarial. Es aquí donde el sector logístico tiene un papel crucial que desempeñar en la transición hacia una economía más sostenible.
Para llevar esta transformación por el buen camino, resulta necesario optimizar procesos y adoptar prácticas responsables que ayuden a disminuir la huella de carbono, promover el empleo eficiente de los recursos y minimizar los residuos, impactando de manera positiva en el medio ambiente.
La tecnología es la mejor aliada en este camino hacia la sostenibilidad
En esta transición hacia una logística sostenible, la tecnología es fundamental. Por ejemplo, los sistemas de gestión energética y las plataformas de optimización de rutas de transporte son cruciales para mejorar la eficiencia y reducir el consumo de combustibles fósiles. Asimismo, la utilización de energías renovables en los almacenes y centros de distribución está siendo clave para lograr los objetivos de sostenibilidad en muchas empresas.
Por otro lado, la implementación de soluciones basadas en datos permite optimizar las operaciones logísticas y mejorar la rentabilidad. La recopilación y el análisis de datos sobre consumo energético y patrones de transporte contribuyen a identificar áreas de mejora, lo que ayuda a maximizar la sostenibilidad sin que la eficiencia se vea afectada.
Los criterios ESG están redefiniendo la manera de evaluar el éxito en la industria de la logística. Los inversores, los consumidores y las comunidades locales exigen más transparencia y responsabilidad en las prácticas empresariales. Esto incluye desde la reducción de la huella de carbono hasta la mejora de las condiciones laborales en toda la cadena de suministro.
Con la integración de principios ESG en sus operaciones, las empresas cumplirán con las normativas emergentes, mejorarán su reputación en el mercado y atraerán la inversión. Por ejemplo, la implementación de medidas para optimizar el uso de energía en almacenes y reducir las emisiones de transporte puede marcar una diferencia significativa en la reducción de la huella de carbono del sector, ya que aproximadamente el 90% de las emisiones de CO2 a la atmósfera de la actividad logística corresponden al transporte, mientras que el 10% restante está asociada a los almacenes de mercancías.
Prácticas sostenibles para beneficiar al medio ambiente y la economía
Tenemos ante nosotros la oportunidad de liderar la transformación hacia una logística más sostenible. Con precios de alquiler que promedian 5,3 euros por metro cuadrado en Cataluña y 5,2 euros en Madrid, España sigue atrayendo capital internacional gracias a su atractivo logístico. Sin embargo, el verdadero reto del sector radica en su capacidad para adoptar prácticas sostenibles que beneficien tanto al medio ambiente como a la competitividad empresarial.
El camino hacia una logística más sostenible exige un esfuerzo conjunto de empresas, gobiernos y consumidores. Las compañías que prioricen la sostenibilidad en sus operaciones podrán estar mejor posicionadas para afrontar los retos futuros en un mercado global cada vez más exigente. No hemos de contemplar la sostenibilidad como una tendencia, sino como la clave del futuro. Las decisiones de hoy determinarán la capacidad de la industria para enfrentar los desafíos medioambientales y prosperar en un entorno que evoluciona incesantemente.
*** Carlos González García es Operating director MVGM Spain