Declaración de la Renta 2024-2025.

Declaración de la Renta 2024-2025. Grok

Sociedad

Si has reformado tu casa, toma nota: puedes ahorrar hasta 15.000 euros en la declaración de la Renta

Te contamos cómo puedes reformar tu casa y además beneficiarte de ello en la declaración de la Renta.

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Hacer obras o reformar la vivienda puede conllevar muchos gastos, motivo por el cual, generalmente, muchos optan por no hacerlo. Sin embargo, hay una forma de recuperar una parte del dinero invertido en estos cambios en el hogar.

Por supuesto, esto no es aplicable a todo tipo de obras. Existen una serie de requisitos para que dichas reformas califiquen para una rebaja fiscal.

Esta medida, disponible desde el año 2021, si se cumplen todas las condiciones, podría significar una deducción de hasta el 60% del importe de la reforma en el IRPF.

¿Qué requisitos hay que cumplir?

En primer lugar, es necesario explicar qué se considera como rehabilitación de vivienda en relación con la declaración de la Renta. En este sentido, es importante que la obra tenga como finalidad la rehabilitación de la vivienda o la mejora de su eficiencia energética.

Dependiendo del tipo de obra, se puede deducir entre el 20% y el 60% de la inversión realizada. Esto tiene el objetivo de fomentar la inversión en accesibilidad y eficiencia energética en la vivienda.

A pesar de que la normativa no especifica exactamente qué gastos son deducibles, sí establece que es necesario obtener un certificado que pruebe que se ha alcanzado el porcentaje de mejora exigido.

Por otro lado, se especifican tres opciones de reforma que entran dentro de esta rebaja fiscal: deducciones por obras para la reducción de la demanda de calefacción y refrigeración; deducción por obras para la mejora en el consumo de energía primaria no renovable; y deducción por obras de rehabilitación energética.

Calefacción y refrigeración

En este tipo de reformas, que buscan reducir la demanda de calefacción y refrigeración, es posible deducir hasta un 20% de las cantidades invertidas en dichas obras en la declaración de la Renta.

Esto es deducible independientemente de si la vivienda es habitual o si está en alquiler. Para obtener este descuento, es preciso obtener dos certificados de eficiencia energética de la vivienda: uno antes de la reforma y otro después.

Para que sea válido, las obras deben haber reducido al menos un 7% de la suma de los indicadores energéticos de calefacción y refrigeración. ¿Qué tipo de trabajos incluyen? Por ejemplo, mejorar el aislamiento térmico, cambiar las ventanas, instalar protecciones solares o sistemas más eficientes.

La base anual desgravable de esta deducción es de 5.000 euros anuales. Es importante destacar que esta deducción no es aplicable si las obras se realizan en partes de la vivienda que involucran una actividad económica, como una plaza de garaje o piscinas, entre otros.

Consumo de energía primaria no renovable

El segundo tipo de deducción aplicable es por la mejora en el consumo de energía primaria no renovable. Esto también es aplicable a la vivienda habitual o de alquiler, siempre que se alquile antes del 31 de diciembre de 2025.

Las obras que entran dentro del alcance de esta deducción son aquellas que reduzcan al menos un 30% el indicador de consumo de energía primaria proveniente de fuentes no renovables, como el gas o el petróleo.

La segunda opción para acceder a esta deducción es que la obra permita mejorar la calificación de eficiencia energética de la vivienda, alcanzando una clase "A" o "B".

Con este descuento, es posible obtener hasta el 40% de la inversión, y la base anual máxima de esta deducción es de 7.500 euros.

Obras de rehabilitación energética

La deducción por obras de rehabilitación energética es aplicable siempre que se realicen en viviendas dentro de edificios de uso residencial. Puede incluir plazas de garaje, trasteros y viviendas, entre otros, siempre que no estén sujetos a una actividad económica.

Se considera obra de rehabilitación energética aquella que permite reducir el consumo de energía primaria no renovable en un mínimo del 30% o, al igual que en el caso anterior, que mejora la calificación energética del edificio a una clase "A" o "B".

La base de deducción en este caso es de 5.000 euros. Sin embargo, si la reforma ha tenido un coste mayor, es posible arrastrar esta deducción durante cuatro años, llegando a recuperar hasta 15.000 euros. El porcentaje de deducción es del 60%.

En caso de que las reformas se hayan realizado en una comunidad de vecinos y todos hayan contribuido económicamente, cada persona debe deducir en su declaración de la Renta la cantidad correspondiente a su aporte.

Límites a las deducciones

Cabe aclarar que existen límites aplicables a todas estas opciones. En primer lugar, las reformas que hayan sido subvencionadas mediante ayudas públicas no pueden beneficiarse de la deducción, aunque dichas ayudas no se hayan recibido aún.

En caso de aplicar varias mejoras de este tipo, sólo es posible aplicar el descuento sobre una de ellas. Por último, el gasto debe ser pagado mediante tarjetas de crédito o débito, transferencia bancaria, cheques, ingreso en cuentas de entidades o personas que realicen las obras, entre otros métodos de pago autorizados.