
Los torreznos finalistas.
Ni Burgos ni Soria: el Mejor Torrezno del Mundo se sirve en este café de Zaragoza
Los hermanos Calvo ganan por segundo año consecutivo este reconocimiento que destaca la excelencia en la elaboración de este manjar típico de Soria.
Más información: Cómo hacer torreznos, una receta más saludable de lo que piensas
Con permiso de la croqueta, el torrezno es uno de los bocados que más y mejor representa el universo del taperío español. Ese trozo de panceta cuya piel sufla y se convierte en crujiente y nos regala uno de los momentos del ASMR más celebrados de la gastronomía, que se hizo en la época de los romanos, encuentra su mayor exaltación en Castilla y León. Hasta que llega un concurso y nos apunta en otra dirección.
Y es que la capital aragonesa historia en lo que al torrezno se refiere. El Café Chicago, un pequeño y acogedor establecimiento de Zaragoza, ha conseguido por segundo año consecutivo el prestigioso título del Mejor Torrezno del Mundo, un reconocimiento que destaca la excelencia en la elaboración de este manjar típico de Soria.
Los hermanos José María y Juan Carlos Calvo, al frente del local, han vuelto a impresionar al jurado con una propuesta que ha conquistado tanto por su sabor como por su espectacular presentación: una torre de torreznos de 12 pisos que ha sido la estrella del certamen.

Loe hermanos Calvo, artífices del Mejor Torrezno del Mundo.
El concurso, celebrado el pasado 23 de marzo en el emblemático Palacio del Virrey Palafox de El Burgo de Osma (Soria), reunió a 20 finalistas de toda España, de los cuales 12 competían en la categoría profesional y 8 en la de cocineros aficionados. Entre los participantes se encontraban representantes de diversas localidades, como Madrid, Burgos, Castellón, Navarra y, por supuesto, Soria, cuna del torrezno.
Sin embargo, fue la propuesta del Café Chicago la que acabó alzándose con el galardón, convirtiendo a Zaragoza en la única ciudad que ha logrado conservar el título dos años consecutivos fuera de la provincia soriana.
El secreto de un torrezno perfecto
El jurado del certamen destacó varias cualidades en la elaboración de los torreznos del Café Chicago. Si la primera impresión ya era un espectáculo visual: una piel brillante y dorada con una textura repleta de burbujas crujientes. Al partirlo, el sonido fue contundente y limpio, fue la señal inequívoca de un torrezno bien hecho. En boca, la experiencia fue aún mejor. La proporción entre grasa y carne magra era perfecta, logrando un equilibrio que hacía que cada bocado se deshiciera en el paladar con un sabor sabroso y meloso, sin resultar pesado.

La torre de 12 pisos que se ha llevado el título de Mejor Torrezno del Mundo.
Uno de los factores determinantes en la calidad del torrezno es su proceso de elaboración. La panceta de cerdo utilizada cuenta con el sello de la Marca de Garantía Torrezno de Soria, lo que asegura que la materia prima cumple con los más altos estándares de calidad.
Para conseguir esa textura crujiente en la piel y tierna en su interior, los hermanos Calvo han perfeccionado una técnica de cocción en dos fases: primero, una cocción a baja temperatura para que la grasa se funda y penetre en la carne, y después, una fritura en aceite muy caliente para que la corteza adquiera su característico crujido.
Pero más allá de la técnica, en Café Chicago saben que la clave está en la paciencia y el mimo con el que se trata cada pieza. “No hay prisa cuando se trata de un buen torrezno”, comentan los hermanos Calvo. “Cada fase del proceso tiene su tiempo y si se hace bien, el resultado es espectacular”.
El auge del torrezno de Soria
El torrezno de Soria ha experimentado un auge impresionante en los últimos años. En 2024, se consumieron en España más de 35 millones de torreznos, gracias a los casi 4 millones de kilos de panceta elaborados en la provincia soriana. Su popularidad ha trascendido fronteras y cada vez es más común encontrarlo en restaurantes de toda España.
Este reconocimiento también supone un importante reclamo turístico y gastronómico. Los torreznos no solo se disfrutan en bares y restaurantes, sino que se han convertido en un producto estrella en ferias y eventos gastronómicos. De hecho, los ganadores del certamen tendrán la oportunidad de participar en una demostración culinaria en el prestigioso Salón Gourmet de Madrid, lo que les permitirá mostrar su talento ante un público aún más amplio.
Con este último certámen, los amantes del buen comer ya tienen un motivo más para visitar Zaragoza. En el número 7 de la calle Santa Teresa de Jesús, en el barrio de La Almozara, se encuentra el café que ha elevado el torrezno a la categoría de arte. Allí, entre el chisporroteo del aceite y el aroma inconfundible de la panceta dorándose, se sigue escribiendo la historia de un torrezno de leyenda.