El mundo está repleto de rincones que inspiran, sorprenden y dejan una huella imborrable en nosotras. Por ello, este 2025 se presenta como un año ideal para explorar lo extraordinario.
El inicio de una nueva estación supone un horizonte de oportunidades para embarcarse en una nueva travesía. Pero, a veces, puede resultar un reto abrumador, incluso para las más experimentadas.
Tal vez por eso nos seduce tanto el cambio. Nos ayuda a simplificar la interminable cantidad de opciones que se abren ante nosotras: los destinos en transformación, los que están comenzando a ser conocidos, los que aún muy pocos han tenido la suerte de explorar...
[Un destino para cada viajero: el regalo perfecto]
Lo cierto es que, cada vez con mayor ímpetu, la sociedad ha desarrollado una necesidad insaciable de recorrer el mundo y dejarse asombrar por la inmensa diversidad que este nos ofrece.
Desde lugares insólitos hasta culturas aborígenes, cada uno de los destinos propuestos en este epítome te invitan a vivir experiencias que no solo estimularán tus sentidos, sino que transformarán tu ser y te harán vibrar con fuerza.
Ahora, más que nunca, es el momento idóneo para lanzarte hacia lo desconocido. Porque el verdadero lujo no es viajar, sino hacerlo donde muy pocos han llegado.
[Viaje a Oriente, el encanto sin prejuicios: cuando lo real parece inverosímil]
No lo pienses más. ¡Es hora de explorar paisajes remotos que marcarán de forma indeleble tu historia personal! Aquí te los mostramos:
-
1 de 10 Bolivia
Ubicado en el centro de Sudamérica, Bolivia es una auténtica sinfonía de culturas, paisajes e historia indígena.
El Salar de Uyuni, constituido el mayor desierto de sal, es uno de los rincones más fascinantes del planeta; mientras que el Lago Titicaca ofrece una experiencia mística al navegar por sus islas flotantes. Este país también alberga la histórica ciudad de Potosí, reconocida por su legado colonial y su antigua minería de plata, además de Sucre, la cuna de la independencia.
Su biodiversidad, desde el Amazonas hasta los Andes, y su cultura andina ancestral, maravillan a sus visitantes. Pero si algo hace a este lugar imperdible es: su gastronomía. El caldo de carachi, el silpancho, los cuencos de wallake... Cada uno de estos platos simula un homenaje a la vida.
Pexels -
2 de 10 Botswana
Este país del sur de África se posiciona como la máxima expresión del lujo en el corazón de la naturaleza. Un santuario de vida salvaje donde la excepcionalidad se eleva a través de lodges boutique perfectamente integrados en el paisaje.
Su vasta riqueza autóctona cautiva a cualquiera. La Reserva Moremi, las interminables llanuras del Delta del Okavango -perfectas para recorrer en avioneta o mokoro-, así como el Parque Nacional de Chobe o sus maravillosos cielos nocturnos repletos de estrellas, lo convierten en un paraje inigualable con infinidad de escenarios diversos.
Este rincón africano es el lugar perfecto para disfrutar de una aventura única e irrepetible, de la mano de la exclusividad.
Pexels -
3 de 10 Tierra de la Reina Maud
Fusionar intimidad, armonía y una conexión genuina con la verdadera esencia del lugar tan solo puede suceder aquí.
Esta región de la Antártida Oriental, situada sobre el océano Austral, ofrece paisajes inexplorados de hielo y montañas imponentes, con vistas que parecen sacadas de otro mundo. El Monte Kirkpatrick, el Mar de Weddell y el Glaciar Axel Heiberg son solo algunas de las maravillas naturales que ostenta el lugar más inusitado y aislado del mundo.
Indudablemente, este es el destino idóneo para aquellas valientes que buscan perderse en la inmensidad del último gran rincón de la Tierra.
Pexels -
-
4 de 10 Laos
Un destino que no podía faltar en nuestra lista es, sin duda, este país remoto del Sudeste Asiático.
Ciudades como Luang Prabang, antigua capital imperial y Patrimonio de la Humanidad o el Templo Pha That Luang, una estupa recubierta de oro, se erigen como hervideros de la tradición budista. Mientras que las Cuevas de Vang Vien, las Montañas de Luang Namtha, las Cascadas de Kuang Si y el Río Mekong proporcionan una oferta sin igual para aquellas fans del ecoturismo.
Los mercados tradicionales donde probar platos como el tam mak houng o el laap, los monjes que recorren las calles al amanecer y la tranquilidad que se respira en cada rincón, te permitirán sumergirte por completo en la cultura de un país que sigue siendo uno de los secretos mejor guardados de la región.
Pexels -
5 de 10 Nueva Zelanda
Si la aventura se personificase en 2025, esta se asemejaría a este país insular del suroeste de Oceanía. Indiscutiblemente, Nueva Zelanda es una amalgama de islas y escenarios que no dejan indiferente a nadie.
Las playas doradas de Abel Tasman, la región Fiorland con fiordos increíbles como Milford Sound e imponentes montañas nevadas, y los Lagos Rotorua y Taupo –ubicación idílica para aguas termales–, son localizaciones perfectas para aquellas que buscan reconectar con la naturaleza. Además, la interminable oferta de bungee jumping, skydive o rafting en el Parque Nacional Tongariro también permite a las amantes del deporte extremo encontrar aquí su sitio.
Otra parada obligatoria sería Hobbiton –en Matamata, Isla Norte-, el pueblo original de las sagas de El señor de los Anillos y El Hobbit para las más cinéfilas. Y cómo no, Rotorua, el lugar perfecto para sumergirse en la rica cultura maorí donde poder contemplar rituales y costumbres ancestrales.
Pexels -
6 de 10 Groenlandia
Situado en la zona nororiental de América del Norte, esta isla inhóspita nos ofrece un paisaje ancestral en la cima del mundo.
Sus vastos glaciares, como el Glaciar Eqi o el Glaciar de Jakobshavn, los fiordos cristalinos que envuelven la 'Tierra Verde' como el Fiordo de Ilulissat o el Fiordo de Uummannaq, y los pequeños pueblitos de cultura inuit como Igaliku –uyo skyline está protagonizado por montañas cubiertas de nieve–, crean un entorno natural remoto e inimaginable para el ojo humano.
Pese a ser un destino difícilmente accesible, la posibilidad de vivir la emoción de avistamientos de auroras boreales y de sumergirte en sus salvajes paisajes costeros hacen que merezca la pena.
Pexels -
-
7 de 10 Namibia
Este país costero del suroeste africano se presenta como un destino que desafía la imaginación, con paisajes infinitos que se pierden en la lejanía y un desierto cuya calma parece abrumadora.
Visitar el Parque Nacional Namib-Naukluft, donde disfrutar de las imponentes Dunas Rojas de Sossusvlei, la enigmática Costa de los Esqueletos y el lugar donde muere el río, Deadvlei; hacer un safari por el Parque Nacional de Etosha, donde avistar todo tipo de fauna local –incluidos los rinocerontes negros–; o formar parte de una tribu indígena por un día, son los tres fuertes atractivos de este lugar.
Este rincón de África, que nos cautiva con su naturaleza deslumbrante y de magnitud imponente, es un verdadero refugio para el espíritu.
Pexels -
8 de 10 Lituania
El estado báltico europeo es la mezcla perfecta entre historia, naturaleza y cultura moderna.
Su metrópoli, Vilna, futura Capital Verde Europea destaca por su vibracidad y sus espacios verdes, que cubren el 61% de la ciudad. Es un paraíso para ciclistas y runners, ya que alberga más de 100 km de rutas disponibles. Asimismo, además de su legado soviético y judío, la ciudad también alberga arte experimental de carácter revolucionario.
Pero, Lituania ofrece más que Vilna: parques nacionales como el Istmo de Curlandia, hermosas playas del Báltico como Jurmala o Palanga, y cómo olvidarnos de la impactante Colina de las Cruces, un paraje lleno de tradición con más de 100.000 crucifijos.
Pexels -
9 de 10 Kazajistán
Aquellas que se animen a visitar la antigua república de la Unión Soviética se adentrarán en una región repleta de contrastes. Y es que, este país de Asia Central, con su hospitalidad sin límites y su rica herencia de la Ruta de la Seda, es ideal para quienes van en busca de algo fuera de lo común.
Dentro de su inmenso territorio podrás disfrutar de ubicaciones majestuosas como el Cañón Charyn, las Dunas del Parque Nacional Altyn-Emel, o la 'joya rosa' de la estepa kazaja conocida como el Lago de Kobeytuz. Junto con ello, también sería interesante practicar senderismo en los Montes Tien Shan, en el Parque Nacional de los Lagos Kolsai y en las tierras salvajes de Katon-Karagai, o bien esquí en las Montañas de Alatau.
Y, no podemos dejar atrás Almaty, su antigua metrópoli, una urbe abrazada por montañas que conserva la esencia de la época soviética; o su antítesis Nur Sultán, la capital actual, con una vasta arquitectura modernista.
Pexels -
-
10 de 10 Albania
Por último, tenemos este país costero de Europa, aún poco masificado, conocido como uno de los destinos más económicos y asequibles dentro del Viejo Continente.
Su litoral sobre el mar Adriático y Jónico alberga playas vírgenes de aguas cristalinas que constituyen la Riviera Albanesa, lugar perfecto para quienes buscan tranquilidad y desconexión. Aunque no solo eso: Albania también es el destino ideal para las amantes del senderismo y la naturaleza, gracias a sus paisajes montañosos e innumerables rutas de trekking.
Además, el país está lleno de joyas históricas como el antiguo Teatro Romano de Durrës, la ciudad medieval de Gjirokastër y las Ruinas de Butrinto, Patrimonio de la Humanidad.
Pexels