Vista del 'flagship' de Shiseido.

Vista del 'flagship' de Shiseido. Shiseido

Belleza

Viajamos al futuro con Shiseido: los secretos de su 'flagship' en la 'quinta avenida' de Tokio

El barrio de Ginza acoge la tienda insignia de la firma en la capital japonesa. Descubrimos, en primera persona, todas sus claves.

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Hoy caminamos por el barrio de Ginza, uno de los más antiguos de Tokio y más exclusivos del mundo. En 1872, fue en esta área en la que Arinobu Fukuharu tomó la decisión de abrir su primera farmacia 'de estilo occidental', en un local que le pareció bonito.

En la actualidad, la empresa con el símbolo de la camelia, Shiseido, cotiza en la bolsa de su país, pero desde sus inicios nacía como el emblema de un barrio con cada vez más pujanza en el que se iban abriendo comercios que unían conocimientos ancestrales japoneses con los últimos avances occidentales.

Hay un bullicio alrededor que solo tienen las ciudades globales. En este vecindario, del que presumen todas las marcas a las que pertenecen, —añadiendo 'Ginza' a su firma, al igual que ocurre con 'París' o 'New York'—, se pueden encontrar marcas de lujo que conocemos, pero no solo.

También otras que resultan totalmente desconocidas para España, coctelerías y lugares de sushi, espacios culturales en el teatro Kabukiza —que representa kabuki y danzas japonesas—: la 'quinta avenida' de Tokio es un catálogo rectangular de arquitectura moderna y lugares de creatividad y arte, entre una muchedumbre de personas que buscan 'novedades tradicionales', un término que deja de ser un oxímoron solo en pocas ubicaciones del mundo.

Su 'flagship'

Así llegamos a visitar la Shiseido global flagship, un espacio definido por la firma como "único en el mundo, fusión de tecnología y toque humano para los cinco sentidos en la que descubrir tu belleza oculta".

Esta tienda rascacielos recibe a sus visitantes con una fuente de Ultimune —uno de los productos más vendidos de la marca, que se considera una especie de 'actimel' para el rostro— o un Foundation bar —una tecnología digital para encontrar el cosmético perfecto para tu rostro—, entre otras curiosidades. Una banda roja se coloca desde la entrada en la muñeca y registra los resultados de los tests o los posibles consejos.

Vista del 'flagship' de Shiseido.

Vista del 'flagship' de Shiseido. Shiseido

Inspirada en el flujo del agua, cuyo reflejo se proyecta en los techos, algunos de los productos estrella de Shiseido están dispuestos de maneras singulares. Una gran pantalla plana muestra a dos celebridades locales, Takashi Sorimachi, y Nanko Matsushima, una pareja de artistas que representa los valores de la marca en su vida cotidiana.

Tras un enorme mural realizado con pintalabios de los productos de la tienda pueden en la segunda planta personalizarse con mensajes, logos o ilustraciones y existe una sección de envoltorios wrap it up inspirados en la papiroflexia.

Belleza interior y exterior

En la planta baja de la emblemática flagship de Shiseido se localiza la zona 'Inner Beauty', en la que se busca el equilibrio entre la belleza externa e interna. La experiencia dura aproximadamente cuarenta minutos, y con ella es posible conectar con nuestra belleza interior.

Se trata de unos espacios de relajación excavados en la madera, en los que se sitúan unas futuristas cápsulas de meditación bajo luz azulada, a los que se accede sin zapatos para sentir el suelo, que ha sido diseñado para relajar la planta de los pies. Dentro de cada espacio se puede escuchar una música específica para cada persona que sirve para calmar su cerebro.

Espacio de las cápsulas de Shiseido.

Espacio de las cápsulas de Shiseido. Shiseido

No solo se encuentra un edificio de Shiseido en la zona, sino que se trata de un gran conglomerado. En realidad, se levantan en la mismo espacio hasta cinco edificios de la firma en los que encontrar desde un Parlour —donde adquirir regalos o chocolates, siguiendo la idea inicial de la firma— a un elegante restaurante en otro de los edificios, diseñado por Ricardo Bofill en los años noventa, así como una galería de arte y otras propuestas.

Sin duda, si Fukuharu pudiera ver en qué ha derivado su propuesta de sumar conocimientos ancestrales con innovación, se quedaría tan impresionado como cualquiera de sus visitantes hoy, en el bullicio de Tokio, una de las ciudades más grandes y tradicionalmente innovadoras del mundo.