Es uno de los barrios más conocidos de la ciudad.

Es uno de los barrios más conocidos de la ciudad.

Sevilla

Ricardo Laguillo, hostelero de Los Remedios, sincero sobre el barrio: "Hay una costumbre que se está perdiendo"

Tras 23 años viviendo fuera de esta zona, este conocido hostelero ha querido regresar al lugar donde se crió con su familia.

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En pleno corazón del barrio de Los Remedios, donde cada primavera se inundan de lunares, Ricardo Laguillo nos abre las puertas de su historia y nos cuenta por qué, tras muchos años fuera, ha querido volver a su barrio de siempre.

Y es que este hostelero sevillano llegó a este barrio a mediados de los setenta tras un giro inesperado en su vida. "Nací en una casa en el centro de Sevilla, pero un incendio en un bar del bajo la dejó inhabitable. Mi padre, que era médico cirujano y tenía la consulta en casa, tuvo que buscar un lugar más grande para nuestra familia numerosa".

Aquella decisión marcó su vida, y ahora, tras 23 años fuera, ha vuelto al mismo hogar donde creció, pero esta vez con su mujer y su hija. Una vuelta con la que se ha reencontrado con ese barrio que aunque algo ha cambiado, sigue conservando su verdadera esencia.

Mítica calle Asunción.

Mítica calle Asunción.

Para él, este barrio es mucho más que una buena zona. "Es uno de los barrios mas completos de Sevilla, tiene absolutamente todo lo que se necesita para vivir. Tiene mucha vida y alegría. Las calles están siempre llenas de vecinos, se compra aquí, se viste aquí, se va a misa aquí, y es aquí donde nos gusta estar".

Sin embargo, lo que más valora es el ambiente. "Los Remedios es como un pueblo, los vecinos nos conocemos casi todos y da gusto cruzarse por la calle y darse los buenos días, una bonita costumbre que en otros sitios se está perdiendo", explica con nostalgia, recordando cómo era el barrio en su infancia y cómo sigue siendo a día de hoy.

Aunque algunas cosas han cambiado, la idiosincrasia del barrio sigue viva. "Ahora mismo estamos inmersos en unas obras que, aunque las estamos padeciendo mucho, parece que modernizará la vera del Río Guadalquivir y revalorizará la zona", comenta.

Unas palabras con las que explica que a pesar de las molestias, confía en que estos cambios serán positivos para los vecinos y para quienes, como él, han decidido no marcharse de la zona.

A pesar de su elegancia, lo que verdaderamente hace conocido a este rincón de la ciudad es la esperada Feria de Abril. Uno de los momentos más ansiados del año para cualquier sevillano.

"Es la joya de la corona, para los que somos feriantes es un privilegio tenerla tan cerca", sin embargo, "tener este privilegio conlleva también padecer incomodidades como problemas de aparcamiento, ruidos, limpieza y demás".

Un barrio muy residencial.

Un barrio muy residencial. Istock

Es por ello, que no es casualidad que su rincón favorito sea la Calle Asunción, donde pasea todos los días con su perro. Calle desde donde se ve la portada de la Feria, esa imagen que anuncia la semana más especial del año para muchos sevillanos.

Sin embargo, más allá de la Feria, lo que más le emociona es ver cómo el barrio se renueva. "Se está llenando de juventud, de hijos de esas personas que yo conocí y que ya no están con nosotros, me da mucha alegría ver las calles del barrio repletas de carritos de niños. Creo sinceramente en esta renovación e invito a quien quiera a enseñárselo, aquí se vive fenomenal".

Así, Ricardo confiesa que si alguna vez tuviera que irse otra vez, sabe que lo echaría todo de menos. "Ya estuve fuera 23 años, y no volverá a pasar", afirma con seguridad.

Por ello, ahora disfruta de su barrio como cuando era niño, rodeado de recuerdos y con la satisfacción de saber que ha vuelto a casa.