Las bebidas deportivas se comercializan como "bebidas que reponen los electrolitos perdidos durante el ejercicio, suministran carbohidratos, previenen la deshidratación y mantienen la capacidad de resistencia", explica un documento del departamento de la Universidad de Oxford. En línea con esta investigación, Harvard Chan School publica los resultados de un estudio que revela el impacto negativo que puede generar su consumo frecuente.
De acuerdo con el documento del departamento de la Universidad de Oxford, las bebidas deportivas, también conocidas como isotónicas, contienen generalmente una combinación de azúcares y electrolitos, como sodio, potasio y magnesio.
La presencia de electrolitos y azúcar en las bebidas deportivas facilita una rápida hidratación y absorción de nutrientes. Hay que tener en cuenta que "este tipo de agotamiento de nutrientes generalmente ocurre solo con ejercicios de alta intensidad que duran una hora o más", aclara Harvard.
Pero además, las bebidas deportivas pueden contener vitaminas añadidas, sobre todo vitamina C o vitaminas del grupo B.
Normalmente, este tipo de bebidas promocionadas para optimizar el rendimiento atlético también contienen "carbohidratos procedentes de fuentes de azúcar, como la glucosa-fructosa (jarabe de maíz con alto contenido de fructosa), la sacarosa o la maltodextrina", sostiene el informe de Oxford.
Asimismo, pueden contener edulcorantes reducidos en calorías, ácido cítrico y sabores de frutas naturales y artificiales, revela la Universidad de Oxford.
A continuación, la impactante revelación que hace Harvard sobre la relación entre las bebidas deportivas y la grasa corporal.

Quiénes pueden tomar bebidas deportivas
Quiénes pueden tomar bebidas deportivas
Para desarrollar el estudio, Harvard ha considerado investigaciones previas sobre los efectos de las bebidas deportivas.
De acuerdo al estudio, ha quedado demostrado (no de manera concluyente) los beneficios que pueden aportar las bebidas isotónicas a los deportistas adultos.
Según publica la Clínica Universidad de Navarra, la European Food Safety Authority (órgano europeo que regula las alegaciones atribuibles a los alimentos y suplementos nutricionales) reconoce que las bebidas deportivas ayudan a hidratar mejor que el agua y son eficaces para mantener el rendimiento en atletas adultos que realizan esfuerzos de resistencia.
Sin embargo, la European Food Safety Authority advierte que estas dos alegaciones no son generales para toda la población, es decir, el consumo de bebidas deportivas no sería conveniente para "la gente corriente que va al gimnasio o a los niños que juegan al fútbol".
Asimismo, Harvard admite que en el caso particular de los niños no hay suficiente evidencia científica y que, en parte, esto se debe a la dificultad que representa estudiar a este grupo.
Según el artículo publicado en Harvard, "los niños sudan a un ritmo muy variable, por lo que es más difícil establecer una cantidad de tiempo de ejercicio en el que las bebidas puedan ser útiles".
Relación entre bebidas deportivas y grasa, según Harvard
Las bebidas deportivas o isotónicas "representan aproximadamente el 26% del consumo total de bebidas azucaradas en los adolescentes". Esto significa que, a pesar de contener menos azúcar que los refrescos y las bebidas energéticas, las bebidas isotónicas sí contienen azúcares simples, y generalmente forman parte del hábito de consumo de los jóvenes.
Sin embargo, el artículo de Harvard ha revelado una impactante relación entre el consumo de bebidas deportivas y la grasa corporal. De acuerdo al estudio, la ingesta en exceso de estas bebidas, en especial cuando no se realiza un ejercicio vigoroso, puede aumentar el riesgo de sobrepeso u obesidad.
Además, el estudio alerta sobre la relación de beber demasiado bebidas isotónicas con otros problemas de salud, como la aparición de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, gota y mayor frecuencia de caries dentales.
Al respecto, el documento de Harvard menciona el hallazgo del estudio Growing Up Today II, desarrollado durante 7 años a más de 4.100 mujeres y 3.400 hombres.
Los investigadores concluyeron que "cuanto más frecuentemente se consumían bebidas deportivas, mayor era la asociación con un mayor índice de masa corporal que conducía al sobrepeso/obesidad, especialmente en los niños".
Esta información no sustituye en ningún caso al diagnóstico o prescripción por parte de un médico. Es importante acudir a un especialista cuando se presenten síntomas en caso de enfermedad y nunca automedicarse.