Cristales rotos, neumáticos en mal estado y retrasos en el transporte escolar en Huesca

Lunas rotas, neumáticos en un estado precario y emisiones de humos sospechosas. Este diagnóstico presenta un autocar que cubre la ruta escolar entre la pequeña localidad de Albero Alto y Huesca. Los 15 niños y niñas que recorren diariamente los 11,5 kilómetros que las separan “corren peligro”, según denuncian los padres y el alcalde del pueblo, Ramón Ferrando. El Departamento de Educación del ejecutivo autonómico, alertado por la situación, se ha visto obligado a tomar medidas y se estudian sanciones sobre la empresa de transporte, Míster Bus SL, con la que ya se rescindió un contrato anterior por razones similares.
Ferrando relata una serie de incidentes graves: “Ha habido días en que el autobús ha llegado con una luna rota, otros con las ruedas destrozadas; incluso un día una rueda acabó por romperse cuando ya habían dejado a los niños en el colegio, pero podría haberse roto de camino. Es una situación incomprensible que genera gran inseguridad en los padres y en todo el pueblo”. Recientemente, añade, “el bus llegó a Monflorite –una población cercana a Albero Alto– circulando a 20 kilómetros por hora porque salía humo del motor. Los niños tuvieron que esperar hasta que llegó otro autobús de los que pasan por este pueblo para recogerlos y llevarlos al colegio. Es intolerable. Educación tiene que hacer algo ya”.
Por Albero Alto pasan cada día tres rutas escolares: una hacia el CEIP Alcoraz, otra con destino al CEIP Juan XXIII y una tercera al IES Pirámide, todos ellos centros de la capital oscense. “Esta última también ha sufrido retrasos”, asegura el alcalde, quien recuerda un episodio especialmente preocupante: “La Guardia Civil paró el autobús e hizo la prueba de alcoholemia al conductor, lo que agrava aún más la percepción de inseguridad”.
La Comarca de la Hoya de Huesca y la empresa adjudicataria de la línea al CEIP Alcoraz “son conocedoras de la situación. No es nada nuevo, pero este año es aún peor que los anteriores”, afirma Ferrando. En enero de 2025, cuando existía la posibilidad de cambiar de empresa adjudicataria, varias familias acudieron al servicio provincial de Educación en Huesca. Sin embargo, “la respuesta que les dieron fue que o seguían con la empresa actual o la ruta quedaba desierta”. El alcalde critica esta actitud: “No solo saben lo que ocurre, sino que miran para otro lado”. Por ello, el Ayuntamiento de Albero Alto ha enviado una queja formal a la Dirección Provincial de Educación, exigiendo medidas urgentes “para evitar que ocurra una desgracia. No pueden esperar a que pase algo grave, tienen que actuar ya”.
Fuentes del departamento de Educación recogen la reivindicación y señalan que ya se ha dirigido a Míster Bus SL para “impedir que pueda suceder una desgracia”: “Se han trasladado las quejas a la empresa, notificando los incumplimientos que puedan darse, requiriéndole a que subsane todas esas cuestiones y apercibiendo a la empresa para prestar el servicio en los estándares de calidad exigidos”.
Puntualiza que los retrasos de la línea al CEIP Juan XXIII se deben a obras de mejora en la carretera y se van a adelantar cinco minutos las salidas del autocar. Recuerda asimismo que ya se rescindió algún contrato anterior con la empresa, que rechazó realizar declaraciones a este medio.
En la sesión del pasado viernes en las Cortes de Aragón, la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Tomasa Hernández, explicó que se han remitido a la empresa “reclamaciones cada vez que incumplía estándares de calidad y seguridad que debe cumplir. El problema es que no hay ninguna otra que quiera hacer esta ruta después de haber hablado con el Consorcio de Transportes. Suprimirla supondría dejar a 130 alumnos sin la ruta escolar”. Intervino a pregunta de la portavoz socialista de Educación, María Carmen Soler, sobre la “pésima” gestión del transporte escolar en el medio rural.
47 incidencias este curso en Huesca
Las quejas en la provincia de Huesca se han incrementado este año, con un total de 47 incidencias reportadas en lo que va de curso, incluyendo averías mecánicas y retrasos significativos. En el caso de Albero Alto, las familias han amenazado con organizar protestas si no se toman medidas antes de finales de abril. Además, la Dirección General de Transportes del Gobierno de Aragón ha anunciado una inspección extraordinaria a las empresas adjudicatarias de rutas escolares tras las múltiples denuncias, aunque no se han especificado plazos para los resultados.
En la comarca de Sobrarbe, los estudiantes que viajan desde Torla-Ordesa hasta el colegio de Broto afrontan problemas recurrentes por el mal estado de la carretera A–135, especialmente en invierno. Las nevadas de este año han provocado la suspensión de esta ruta en al menos cinco ocasiones, dejando a los alumnos sin clases o forzando a las familias a buscar alternativas. Los padres han denunciado que los autobuses no están equipados adecuadamente con cadenas o neumáticos de invierno.
En la zona de Calatayud (Zaragoza), las rutas que conectan pequeños municipios como Ateca o Moros con los institutos de la ciudad han sido objeto de críticas por los horarios poco flexibles y el mal estado de algunos vehículos. Recientemente, un autobús que cubría esta línea sufrió un pinchazo en la N–II, dejando a 20 estudiantes varados durante más de una hora. Las familias exigen una renovación de la flota y una mejor planificación.
En la provincia de Teruel, los niños de aldeas como Bronchales o Noguera dependen de una ruta que ha sido calificada como “caótica” por los padres. Los trayectos, que superan los 40 kilómetros, se ven frecuentemente interrumpidos por averías o por el mal estado de las carreteras secundarias, especialmente tras las lluvias de este invierno. Además, la escasez de conductores ha generado cancelaciones imprevistas.
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